Seamos traductores especiales y especializados

Hoy he vuelto a coger mi Biblia de la Traducción. Sí, para mí sin duda alguna es el manual de Hurtado Albir ¿Y por qué? Pues primero, porque soy una friki de la lectura y los manuales; segundo, porque quería hacer un post completo, que reuniera todos (o la mayoría) de tipos de traducción que encontramos en el mercado. Básicamente, es para ti, traductor novel o indeciso, para clasificar las posibles especializaciones que tenemos y cómo hacer que nuestra elección funcione.

En primer lugar, y basándome en lo que expone Hurtado Albir, es importante diferenciar la traducción escrita de la traducción oral (sí, lo que entendemos por interpretación). En este post quiero centrarme en la traducción escrita en exclusiva y dejar la interpretación para una publicación futura.

Bien, entrando ya en materia; lo primero que debemos saber es que existen textos especializados y no especializados. Podríamos llamarlos generales, pero Hurtado Albir alega que no es muy recomendable, ya que, y cito textualmente: «Preferimos no utilizar la categoría traducción general por la ambigüedad que genera esta especie de zona de nadie, que agruparía a textos de muy diversa índole pertenecientes a diversos campos (textos divulgativos, no marcados por los lenguajes de especialidad ni por la vertiente expresiva)».

Así pues, uno de los aspectos que inciden en la clasificación de los tipos de textos, es la categoría de género. Es decir, agrupaciones de textos que encontramos en un mismo campo y que tienen una misma función, contexto de uso y características textuales, como por ejemplo los contratos o las recetas de cocina.

Ya que mencionamos el campo, es conveniente conocer que es uno de los parámetros más influyentes a la hora de categorizar si un texto es especializado o no. Si nos encontramos un manual de uso de una turbina de gas, está claro que estaríamos ante un texto especializado técnico (campo de traducción técnica-ingeniería) o si tenemos un artículo sobre el carcinoma espinocelular, pues sería uno científico (campo de traducción científica-medicina).

Por otro lado, los textos no especializados son aquellos que no presentan especialidad en el lenguaje. Â¡Ojo! Hablamos de especialidad, no dificultad. Incluso tratándose de un texto no especializado, el vocabulario, la temática o las referencias culturales pueden ser de alta complejidad.

Preferimos no utilizar la categoría traducción general por la ambigüedad que genera esta especie de zona de nadie, que agruparía a textos de muy diversa índole pertenecientes a diversos campos (textos divulgativos, no marcados por los lenguajes de especialidad ni por la vertiente expresiva)A. Hurtado Albir

¡Y ahí es donde entramos nosotros los especiales y especializados! ¿Qué sería de todos esos mensajes sin un traductor formado y especialista en esos temas? Pues bien: nada de nada (o como se diría en mi tierra: ná de ná).

Considero que es conveniente que un traductor se especialice y se forme experto en algún ámbito traductológico para que esos mensajes lleguen con calidad extrema. Y he aquí la cuestión que planteo: Â¿cómo elegir especialización y hacer que esa elección sirva en nuestro futuro laboral?

La respuesta es realmente sencilla: elige lo que te gusta. Ah, espera… ¿No sabes qué ámbitos existen? Niiii te preocupes, que te los presento aquí.

ESPECIALIZACIÓN EN TRADUCCIÓN

  • Técnica: ingeniería, electrónica, automoción o arquitectura. Suelen ser manuales, instrucciones, fichas, guías o especificaciones.
  • Científica: medicina, biología, química o física. Los tipos de textos pueden ser artículos, infografías, conferencias o divulgativos.
  • Localización (informática): programas informáticos, software, aplicaciones o páginas web.
  • Jurada: solo pueden ser realizadas por un traductor jurado habilitado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España (MAEC). Además, también deben ser selladas y firmadas por este. Son documentos oficiales pertenecientes a organismos públicos como la Administración, Policía o juzgados.
  • Jurídica: derecho civil o mercantil. Nos encontramos contratos, acuerdos comerciales, reglamentos, decretos o sentencias.
  • Financiera: ámbito financiero, económico, fiscal o bancario. Contratos de compraventa de acciones, información para accionistas e inversores o documentos de finanzas corporativas.
  • Literaria: o editorial. Hablamos de novelas, poemas, cuentos u obras de teatro.
  • Audiovisual: doblaje, subtitulación, autodescripción y localización de videojuegos. Pueden ser películas, documentales, series o realities.
  • Publicitaria y marketing: en este sector entra en juego la transcreación. Se usa en folletos, catálogos promocionales de empresas o campañas publicitarias.
  • Periodística: artículos, reportajes, columnas, entretenimiento o entrevistas.
  • Turística: guías de viaje, itinerario, folletos, mapas o menús de restaurante. 
  • Moda: catálogos, artículos de moda, información sobre tendencias, tejidos y diseños. 

¿A que te ha encantado la pedazo de clasificación? Ahora ya lo único que tienes es que elegir libremente y todas las que quieras.

¿Cuál ha sido o será tu elección? ¿Tienes alguna especialización en mente que falte en la lista? ¡Te ordeno que la comentes ipso facto!. Pero ante todo no olvides: haz que tu elección funcione.

Sandra TranslaNity

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